Cocodrilo Mató y se Tragó a un Albañil

*Boca de Tomates fue el lugar de los hechos, cerca del campo tortuguero *Su amigo vio como se lo tragaban los cocodrilos y dio aviso

Otro pescador que quiso desafiar a los cocodrilos metiéndose a su habitad, fue atacado por estos de manera terrible, acabando con su vida a los pocos minutos.

Lo espeluznante fue, cuando la gente vio a un cocodrilo de más de 4 metros caminando y llevando el cuerpo sin vida de una persona, en el hocico.

Fue la Unidad Estatal de Protección Civil quien llegó al lugar de los hechos, donde confirmó la muerte y desaparición de una persona, sin embargo, más tarde fue informado que la persona ya había aparecido, pero muerta.

Se trataba de Mario Alberto Esquivel Pelayo, de 33 años de edad, con domicilio en la calle 7 Colinas número 561 en la colonia Los Llanitos, en Ixtapa.

Se explicó por parte de  Samuel Reyes Gaytán manifestó que el ahora fallecido era su amigo y que el día domingo al medio día, llegaron a la playa de Boca de Tomates donde comenzaron a pescar utilizando para esto una tarraya.

Recordó que se dio cuenta que su amigo se metió al estero del lugar esto casi frente a un campo Tortuguero, siguió diciendo que continuo en su pesca en el mar mientras su amigo permanecía pero a los pocos minutos recibió la visita de uno de sus hermanos de nombre Ramón Reyes Gaytán, quien le dijo que debido a que no regresaban fue a buscarlos.

Al preguntarle por su acompañante le dijo que se encontraba en el estero y al ir en su búsqueda observaron que un cocodrilo traía una mano humana en el hocico sospechando se trataba de su amigo.

La alerta llegó a todas las dependencias, quienes se presentaron en el lugar de los hechos, donde se coordinaron para un operativo de búsqueda, sin embargo, más tarde informaba la gente, que el cuerpo lo llevaba un cocodrilo a unos 700 metros del lugar de la agresión.

Al lugar acudieron y al ver que el animal llevaba el cuerpo, comenzaron a dispararle hasta matarlo, de esta manera lo soltó y pudieron rescatarlo, pero ya iba sin pies ni manos, por lo que fue llevado al Semefo para la necropsia de ley.

De los hechos tomó conocimiento el agente del Ministerio Público, quien fue enterado que el animal estaba registrado con el número 500, era de los más grandes que habitan en ese lugar y tenía 40 años de edad.