En Jalisco existe poca educación vial

* Señalan que a pesar de la carencia en infraestructura y programas en movilidad en el estado, la cultura sigue siendo el principal enemigo para los usuarios de los medios del transporte alternativo.

Guadalajara • De nada servirá que el gobierno y los grupos sociales alcancen un acuerdo en materia de movilidad no motorizada que permita la convivencia entre automóvil, vehículos no motorizados y peatones, mientras la sociedad tapatía no tenga una nueva cultura urbana y vial.

Jalisco no cuenta con las condiciones necesarias para convertirse en una ciudad que soporte un cambio radical en sus alternativas de transporte, lo que dificulta la aplicación de mecanismos que permitan un desarrollo adecuado en los sistemas de movilidad alterno y no motorizado, coinciden Roberto García, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y especialista en movilidad, y Jesús Carlos El Negro Soto, de Ciudad para Todos.

Lo más difícil, de acuerdo con los expertos, es aplicar un verdadero proyecto de movilidad sustentable.

“Esto es un trabajo a largo plazo y que requiere de muchos años para conseguirse, tú no puedes cambiar la mentalidad de décadas en tan sólo unos años, mucho menos en unos meses, somos una sociedad automatizada y que así está enseñada”, argumentó el académico del ITESO.

Señaló que el problema viene en todos los sentidos, no solamente del automovilista, también del ciclista y el peatón: “Es una sociedad acostumbrada a pensar de manera individual en todos los aspectos, mucho más a la hora de la movilidad, donde cada uno de los involucrados piensa en sí mismo, en sus derechos y en el respeto que deben de tener los demás conmigo, pero nunca en los derechos de los demás o el respeto a los otros”.

Agregó que es precisamente en ese punto donde la situación es más delicada, ya que la solución es mucho más compleja que simplemente establecer mesas de negociación para buscar el mejor modelo de movilidad, la falta de educación vial es el peor enemigo de una ciudad con proyectos sustentables de movilidad donde deben intervenir la familia, la escuela, el gobierno, los grupos sociales y todas las agrupaciones que componen la sociedad.

Por su parte, El Negro Soto indicó que “estamos de acuerdo en ese punto, es momento de que cada uno de nosotros como organismo o como persona reconozcamos nuestra propia responsabilidad en el problema y busquemos la solución, de nada sirve estar luchando contra el problema del transporte público o la falta de respeto al ciclista mientras no resolvamos la parte en educación que nos corresponde a nosotros como usuarios de los medios de transporte no motorizados”.

Para Roberto García “lo que ha pasado no está relacionado con la incompetencia del gobierno, más bien es que tiene frente a sí un problema que lo ha rebasado, no sabe qué hacer y cómo resolverlo, no cuenta con un proyecto integral, lo único que ha hecho es quitarse de encima a todos los activistas a través de obras mal planeadas y de pésima calidad y lo único que hace es lanzar a la jungla a todos: ciclistas, peatones y automovilistas”.

Además, señaló que incluso para aquellos que han abogado por medios de transporte alternos, el verdadero problema más allá de espacios, proyectos y planes de movilidad, se encuentra en un aspecto que compete única y exclusivamente al propio ciudadano, y es el de “la educación”.

El Negro Soto señaló que en la realidad, de continuar las cosas en las condiciones en las que se encuentran hasta el momento, sin una verdadera solución integral, lo único que se logrará es convertir a la ciudad en un verdadero campo de batalla, cuyas víctimas mortales al día de hoy van en aumento.

Incrementan automotores

El parque vehicular de Jalisco y de la zona metropolitana de Guadalajara ha crecido a una tasa anual de 7.92 por ciento, entre 1980 y 2010, lo que es superior a las tasas de población y vivienda, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) consultadas en el reporte de indicadores sobre calidad de vida denominado Así Vamos en Jalisco, del Observatorio Ciudadano.

Los indicadores establecen que en 1980 había 347 mil 483 vehículos, entre particulares, camiones de pasajeros, motocicletas y camiones de carga. Para 2010, la cifra fue de dos millones 748 mil 571, lo que equivale a que con esta tasa de crecimiento, en 2012, exista un auto particular por cada vivienda en el estado, es decir, uno por cada cuatro habitantes, según las estadísticas del compendio.

Además, en términos de gestión pública, el modelo de movilidad adoptado en la entidad privilegia las inversiones que favorecen el uso del auto particular, uno de los tres principales modos de transporte que se utilizan en Jalisco.